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| ¿ QUÉ ES EL CARVING ? |
CARVING: perfecciona tu esquíLas
pistas a tope de nieve, la gente ansiosa por deslizarse, sentir esa
libertad que sólo se siente en la montaña. Por todo ello, por mucho más,
el deporte blanco por excelencia cautiva al instante a cualquiera que se
le ocurra probarlo. Y ahora el carving, cuando ya todo parecía inventado,
ha venido con la fuerza de un ciclón para hacernos disfrutar a todos más
si cabe en eso de deslizarse por la nieve. Pero el carving no es sólo un
conjunto de mejoras introducidas en el material, sino que es también, y
ante todo, una sutil mejora en la técnica que el esquiador debe aplicar y
que necesariamente ha de aprender. Por supuesto esto sólo puede hacerlo
en las pistas, allí acompañado por un profesor cualificado, no obstante,
te hemos preparado este reportaje para que tengas claro en qué terreno te
metes y las pautas que hacen a esta forma de esquiar tan especial. Por
Fermín Gómez Wilkie (Profesor Diplomado de la EEE) para www.skikamel.com Hace un par de años todavía algunos ponían en duda el futuro de esta nueva forma de esquiar, según ellos, se quedaría en una moda pasajera producto de puntuales campañas de marketing de los fabricantes de material. Y hay que decir que numerosos han sido los esquiadores de medio y alto nivel reacios a abandonar sus tradicionales esquís, incapaces de reconocer durante mucho tiempo las grandes mejoras que supuso desde el principio este concepto para el esquí moderno en general. Pero, ¿es la técnica del carving tan novedosa como dicen? ¿No habrá sido quizá una excusa publicitaria para estimular las ventas de material deportivo?, o, por el contrario, ¿es una distinta forma de esquiar que se ha ido consolidando por su funcionalidad a lo largo de muchos años de evolución? Digan lo que digan, ya no cabe duda de que esto último es lo más cercano a la realidad. El carving es el resultado del perfeccionamiento llevado a cabo durante más de una década en diversos aspectos del esquí de más alto nivel, y sobretodo, del de competición. Cosas como la inclinación y la conducción, tan esenciales ahora, ya se estaban aplicando desde hace tiempo en el esquí más exigente, y con esto hay que aclarar que al principio sólo los más expertos eran capaces de llevarlo a cabo. Y quizá el salto que definitivamente
necesitaba esta forma de esquiar para llegar al resto de los mortales, a
la gran masa de esquiadores en general, fue el conjunto de mejoras que
sufrió el material y que, ya comprobada su eficacia en competición, se
fue incorporando poco a poco a las cadenas de montaje. En efecto, han sido
pequeñas pero sutiles y continuas alteraciones en todo este aspecto, y
especialmente en los esquís, las que finalmente han permitido a un amplio
rango de esquiadores ejecutar movimientos y experimentar sensaciones antes
sólo reservados a los competidores y profesionales más expertos, y en
todo caso, han hecho más fácil y placentera la práctica del esquí. Lo
cierto es que la mayor revolución del carving es consecuencia de un detalle
tan simple como ha sido una variación en la geometría del esquí, es
decir, en la línea de cotas. Y así de simple fue la más feliz idea: hacer
una espátula (parte delantera del esquí) inusualmente ancha, un patín
(parte central del esquí)
tanto o más estrecho y una
cola (parte trasera) también muy ancha. Esto significa que todo el lado del
esquí dibuja una línea curva más marcada, incrementada, por otra parte,
al ser doblado (el esquí) por efecto de la presión o peso del esquiador,
provoca sobre la nieve una curva natural, (o radio de giro), muchísimo más
cerrada que la de un esquí convencional. Dicho cambio se ha traducido en
giros más suaves, que se realizan sin perder velocidad y cerrados, menos
derrapados y con un mayor agarre y apoyo a lo largo de todo el canto del
esquí. En definitiva, más satisfacciones para cualquiera que los lleve.
Unos
dicen que esa idea viene de la alta competición donde desde hace décadas
los esquís son "tallados" (es decir, hechos a la medida de cada
competidor tanto en materiales utilizados como en línea de cotas), otros,
dicen que viene del snowboard, pues ya desde que salieron estas tablas,
empezaron a incorporar ese corte “carving”. De cualquier manera, estas
son más bien discusiones baladíes pues lo único importante de todo esto
es saber que se trata de una revolución sin precedentes. Y
para que os deis cuenta del verdadero éxito de estos esquís, también
llamados en algunos países “parabólicos”, tan sólo hay que visitar
unas cuantas tiendas de deporte y pronto comprobaréis que es imposible
comprar un par de esquís nuevos que no tengan estas características. Da
igual el tipo de esquí para el que esté diseñado, todos los esquís sin
excepción tienen ahora las cotas mucho más marcadas. En
la diversidad está el placer
Y
esto es así porque no es necesario ser un esquiador experto para ponerse
unos esquís carving, los hay de todos los tipos y para todos los niveles.
Bueno, aquí tenemos que citar los más representativos: En
primer lugar, para esquiar tranquilo o iniciarse están los "easy
carving", que son esquís muy flexibles y dóciles. Para
los que tengan más nivel están los "carving polivalentes" también
bastante flexibles aunque más estables a velocidad media-alta. Luego
están los "race carving", ya para los
experimentados que gusten de esquiar en pista, rápido y con virajes amplios
y muy conducidos (formas propias o cercanas a la competición, slalom
gigante). Para
los que quieran hacer virajes con inclinaciones radicales están los "fun
carving" que se caracterizan por ser unos esquís mucho más cortos
y con la mitad de radio de giro (por tener líneas de cotas mucho más
pronunciadas) que un "race carving" (el radio de giro de un "race"
está entre los 18 y 25 metros, los "fun" son de radios menores a
15 metros). Son esquís en general más flexibles que los puramente “race”,
lo cual, les hace más vivos y fáciles para el viraje pero más inestables
a alta velocidad. Además, hay que señalar que este tipo de viraje "fun"
requiere un concienzudo aprendizaje y una forma física considerable. Para
el viraje de radio corto, quizá más exigente o de competición, tenemos
los nuevos “carving de slalom”, esquís que se caracterizan por
ser muy bajos (no más de 160 cms), de espátula y cola sumamente ancha y de
patín muy estrecho (12-13 metros de radio de giro). Muy buenos en todo tipo
de pistas cuando se trata de giros cortos a alta velocidad, flexibles y rígidos,
aunque en su contra tienen el inconveniente de ser los que peor se comportan
fuera de pista debido a su escasa longitud. El
caso es que hacer fuera de pista siempre había sido especialmente difícil,
pero ahora es mucho más fácil con los nuevos tipos de esquí "freeride"
o todo-terreno de patín ancho aunque de espátula y cola también muy ancha
(con lo cual sigue siendo un carving). No obstante, de este tipo de esquí
se puede decir que es bastante polivalente. Hace
dos temporadas ya algunas marcas sacaron otro nuevo tipo de esquí, el
"freestyle" o también conocido como "new school".
Este es un esquí muy corto, con cotas muy pronunciadas hechos con el propósito
de que el esquiador pueda realizar saltos, giros radicales y acrobacias con
la mayor facilidad. Ahora se les diseña con doble espátula para que se
pueda esquiar también marcha atrás. Pero el carving también ha traído curiosas novedades en el resto de material. Las alzas y placas son desde hace más de 5 años un elemento esencial que mejora la estabilidad, el apoyo y la conducción en grandes inclinaciones y a altas velocidades. Además, éstas al elevar el punto de apoyo del esquiador, le permite inclinar más sin miedo a que sus botas toquen con la nieve. Para esquiadores expertos son imprescindibles. También
las tradicionales botas de esquí rígidas han sufrido alteraciones
en el diseño, sobretodo en lo que respecta a la carcasa y a los ganchos,
que ahora se tiende a hacer las botas en la parte inferior más estrechas
para que le esquiador pueda realizar inclinaciones muy acusadas sin que los
ganchos lleguen a rozar la nieve. En general actualmente se hacen las botas
algo más flexibles que hace media década. Asimismo, hace un par de años
aparecieron las que se han dado en llamar botas "soft", es
decir, una bota que combina la rigidez de siempre, y que así sigue siendo
lateralmente, con una novedosa flexibilidad, gracias todo ello a varios
materiales recién incorporados (cuero y diferentes textiles) y a un
novedoso diseño que permiten que el esquiador pueda flexionar frontalmente
sin perder la firmeza lateral tan necesaria en el esquí (si las botas
carecieran de esta firmeza lateral sería imposible el canteo). No obstante,
hay que decir que para esquiar agresivo y a alta velocidad las botas duras
siguen siendo, a día de hoy, imprescindibles. Claves
de la nueva técnica De
lo primero que se dieron cuenta los esquiadores expertos es que para la
utilización de este novedoso material la técnica debería cambiar
radicalmente. Ahora el esquiador de pista va a adoptar una nueva forma de
esquiar más cercana a aquella utilizada por los esquiadores de competición
y así también será diferente la sensación que se va a experimentar.
Claro, que todo esto no sale por instinto, hay que aprender a llevar unos
esquís carving. No
hay que olvidar que se trata de sutiles y precisos movimientos, que sólo se
pueden realizar con un conveniente aprendizaje. Así pues, se necesita de
los servicios de un profesional que conozca toda esta nueva técnica y que
sepa como transmitirla. Es imprescindible un profesor de esquí titulado que
en las mismas pistas de esquí explique y demuestre esta técnica y que además
haga un seguimiento cercano del Alumno en toda su progresión. Y de lo que
no hay duda es que cuanto más se aprenda, más dominemos esta técnica y
estos movimientos sobre los esquís, más disfrutaremos y más seguros nos
sentiremos. Evidentemente,
en este artículo es imposible transmitir de manera práctica toda esta técnica
a la que me refiero. Sea como sea, he querido reunir los aspectos esenciales
del viraje carving en nueve claves que os citaré a continuación. He
querido explicarla de una manera técnica y precisa, y en este sentido, al
que le cueste entender estos conceptos, no debe preocuparse pues aplicar
todo esto en la pista, acompañado por un profesor, es mucho más sencillo
de lo que pueda parecer:
Normas básicas del Carving 1.
Peso centrado. Antes de
nada, la posición del esquiador tiene que ser absolutamente centrada de
forma que todo su peso se apoye sobre el patín de ambos esquís (parte
central a la altura de la bota) ya que, sólo así, el viraje será eficaz.
Es decir, siempre una posición ni adelantada ni retrasada y en principio de
media flexión de caderas, rodillas y tobillos. 2.
Peso repartido. Durante
la ejecución del viraje, en el encadenamiento de los virajes, en todo
momento, existe de alguna manera un apoyo del peso sobre los dos esquís,
aunque no necesariamente tiene que ser al 50% en cada uno de ellos. 3.
Piernas separadas.
No excesivamente pero lo suficiente como para sentirnos cómodos y para que
durante el viraje podamos realizar correctamente el juego de piernas del que
posteriormente os hablaré. 4.
Esquiar sobre los cantos del esquí: CANTEO. Para aprovechar en los virajes esa "ventaja geométrica"
de los esquís carving, es importante que el esquiador se acostumbre a
deslizar en los virajes sobre los cantos y no sobre las suelas (de forma que
el esquí vaya inclinado y no plano sobre la nieve). Con ello se conseguirá
que los esquís giren más y asimismo que estos virajes sean más conducidos
(no derrapados) y sin deslizamiento lateral. 5. El cuerpo del esquiador siempre sigue la trayectoria de los esquís. Dicho más técnicamente, se trata de una rotación pasiva pues el eje que forman ambos hombros del esquiador debe permanecer en todo momento perpendicular a la trayectoria o eje longitudinal de sus esquís. 6.
Juego de piernas. Es
el gesto físico básico del esquiador. Sin dejar nunca de apoyar los esquís
en la nieve, el esquiador al girar deberá ir extendiendo, mejor dicho,
empujando con su pierna exterior del viraje mientras va flexionando la
interior de forma que, mientras inclina su cuerpo, el apoyo en ambos esquís
será totalmente sobre el canto. Hablando en sentido figurado, es como si
las piernas en el encadenamiento de los giros realizaran un “lento
pedaleo” (primero extiende una pierna y flexiona la otra, luego extiende
la otra y flexiona la primera, y así sucesivamente). 7. Angulación de la rodilla hacia el interior de la curva. Éste es posiblemente el gesto más difícil de ejecutar por parte del esquiador y el que demuestra mayor dominio de la técnica. La rodilla del esquiador interior del viraje debe angularse hacia el interior del viraje (como si la sacáramos hacia el interior del viraje), de modo que consigamos que el canteo de los dos esquís (inclinación) sea exactamente el mismo. Esto también ayuda a que el apoyo del esquiador sea efectivamente sobre los dos esquís. 8.
Inclinación. Al
extender la pierna exterior del viraje y al flexionar la interior, el cuerpo
del esquiador inevitablemente se desplazará hacia el interior del viraje
haciendo de ese modo un acusado movimiento lateral de inclinación. Es
importante tener en cuenta que la inclinación es consecuencia del juego de
piernas del que antes hablé. Así pues, cualquier movimiento del cuerpo
hacia el interior del viraje será inútil si al mismo tiempo no se hace
este juego de piernas. Cuanto mayor es la pendiente, más corto (o cerrado)
es el radio de giro, así también, cuanto mayor es la velocidad que
llevemos, nuestra inclinación deberá ser, inevitablemente, más acusada. 9. Suavidad. Especialmente en el carving, cualquier movimiento del esquiador de cintura para abajo debe de ser suave y progresivo durante toda la ejecución del viraje. De cintura para arriba los movimientos deben ser mínimos. Sólo de esa manera conseguiremos ejecutar un giro redondo, estable y completamente conducido.
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